Parrillas rodantes Modelo clásico

Fabricamos esta Parrillas rodantes Modelo clásico es rodante

Parrillas rodantes – Parrilla móviles de fácil traslado

Parrillas móviles de fácil traslado. Ideales para los distintos requerimientos de espacio de cada casa, para usar en jardines o balcones. Pueden venir equipadas con fogón al costado, parrilla secundaria, mesada y otros accesorios. Gran variedad de diseños, que van de las tradicionales «estilo campo», los chulengos «parrilla tambor» a las de lineas simples y diseño contemporáneo. IMPORTANTE: Dejarlas bajo techo o taparlas con una funda cuando no se usa. Parrillas rodantes Modelo clásico.

Algunas opciones: Parrillas rodantes Modelo clásico

Parrilla amurada: puede ser de fierros lisos o acanalados, que son los que permiten que la grasa se escurra para favorecer su desagote. En general, los expertos no aconsejan la de caño redondo porque la grasa se vuelca arriba del carbón, generando toxinas que no son buenas para la salud. Las Parrilla portátil sin tapa: tiene ruedas y, los diseños más completos, tienen asador al costado. Como son rodantes, las podés mover adonde necesites. Son geniales para espacios reducidos y, generalmente, se fabrican en hierro fundido y chapa enlozada.

La Parrillas portátil con tapa: con ruedas, asador al costado y tapa. Algunas vienen con mueble debajo para guardar el carbon o la leña. Chulengo: es un tanque de acero cortado a la mitad a lo largo para hacer de base y tapa. Contiene una parrilla con una base de ladrillos refractarios y un brasero de costado para preparar el fuego inicial. Hay modelos muy básicos y otros con más diseño. Asadores premoldeados: cuentan con una base premoldeada con acabados y texturas diferentes. Se pueden colocar en patios y jardines. En general cuentan con un diseño estándar y son de fácil instalación. Braseros para parrillas: son recipientes de metal donde podemos colocar y contener las brasas.

Cómo limpiar una parrilla portátil

Si vivís en un departamento y tenés la suerte de contar con un balcón, podés aprovechar para colocar una parrillita portátil. Existen distintos modelos con tamaño reducido que funcionan a gas o a leña. La portabilidad hace que estas estructuras resulten muy prácticas y versátiles. No olvides que, por chicas que sean, eso no afecta en nada el sabor del asado. Para limpiarla, lo recomendable es que saques la parte que se desmonta y la remojes unos minutos en agua caliente con jabón.

Luego tenés que refregarla con un cepillo o esponja con detergente. Para terminar, podés repasar con el cepillo o una piedra pómez para sacar la suciedad más rebelde y luego enjuagarla nuevamente con agua con detergente. Por otro lado, tenés que limpiar el interior de la parrilla. Primero quitá las cenizas y los carbones viejos. Si la suciedad está floja, tomá una piedra pómez o un cepillo y pasalo suave pero firmemente, asegurándote de remover toda la suciedad rebelde. Para terminar, pasá un trapo humedecido por el exterior de la parrilla y, si ves que algo quedó pegado en la superficie, sacalo con un poco de agua tibia mezclada con bicarbonato de sodio.